Carta abierta a España y al sur de todos los nortes.

Tras el primero de mayo me ha quedado un regusto amargo. Las movilizaciones, hemos de admitirlo no han sido lo numerosas que el momento que vivimos requieren. Desde la primera espantada del gobierno de Zapatero hasta las últimas rendiciones incondicionales de Rajoy, las razones para la rebeldía han ido aumentando exponencialmente y los motivos para quedarse…