Entrevista a Juan Francisco Martín Seco


Fuente: Mundo Obrero

ENTREVISTA | EL ECONOMISTA Y EX SECRETARIO DE HACIENDA ACABA DE PUBLICAR ‘CONTRA EL EURO. HISTORIA DE UNA RATONERA’ Juan Francisco Martín Seco: “Las salidas que se plantean dentro del Euro son todo menos virtuosas”El proyecto de la UE no es que imposibilite la política de izquierdas, es que imposibilita la política y hasta la propia democracia.

MARIANO ASENJO PAJARES 16/04/2013

Juan Francisco Martín Seco. Fotografía de Mariano Asenjo.

Juan Francisco Martín Seco. Fotografía de Mariano Asenjo.

El economista y exsecretario de Hacienda, Juan Francisco Martín Seco, se ha convertido en una referencia inevitable. Acaba de publicar ‘Contra el Euro. Historia de una ratonera’ (Ed. Península), una suerte de incómodo recordatorio para muchos y para otros una pequeña venganza… Ni que fuera hecho a posta para la promoción del libro, lo de Chipre se lo pone fácil: “va en contra de toda garantía y legalidad” y “habría que empezar porque Alemania abandonara la Eurozona”.

Mundo Obrero: ¿Es posible mantenerse en la Unión Monetaria?
Juan Francisco Martín Seco: Yo no lo veo posible. En mi libro reitero e ilustro aspectos que ya señalé en los años noventa y que se han cumplido en su gran mayoría. Se trata de consideraciones sobre los defectos que tenía la Unión Monetaria, que más allá de otras variables se reducen a uno, y es que se ha hecho la Unión Monetaria sin una unión fiscal o, si queremos mejor, sin una unión de la hacienda pública con un presupuesto consistente que sea capaz de corregir los propios desequilibrios del mercado y la Unión Monetaria. Pensemos en lo que habría ocurrido si la unión de las dos Alemanias se hubiese realizado sin una hacienda pública y sin una transferencia de fondos de un país a otro.

M.O.: ¿Podríamos decir que ese es el origen de nuestros males?
J.F.M.S.:
 Sin duda, todo el proyecto europeo está hecho de forma gradualista pero asimétrico, sobre la base del principio falso de ‘avancemos en unos elementos que ya avanzaremos en otros’, pero estos ‘otros’ no llegan y son complementarios, con lo que deviene el caos; no se puede aceptar la libre circulación de capitales sin hacer también una armonización fiscal, laboral y social que tendría que llevar aparejada. Paul Krugman ilustra este aspecto muy bien comparando Irlanda con Nevada. Krugman nos muestra que Irlanda y Nevada tienen los mismos problemas, pero lo cierto es que Nevada pertenece a una nación que es Estados Unidos, y las pensiones en Nevada están garantizadas porque las paga el estado federal y así todo lo demás. Irlanda, Portugal, Grecia…, España, a la vista está, no son Nevada.

M.O.: … pero siguen sin modificar el discurso…
J.F.M.S.: No, claro, es su obra; sean los gobiernos de centro, de derechas o de izquierdas. Había un precedente clarísimo en lo ocurrido con el Sistema Monetario Europeo, que no hubo forma de mantenerlo. Cuando los inversores vieron lo absurdo de que determinados países tuviesen el mismo tipo de cambio, dado que las tasas de inflación habían sido distintas, empezaron a actuar en contra de las divisas. Con todos los bancos centrales de la Unión Monetaria actuando, no se pudo mantener los tipos de cambio porque eran artificiales. El Sistema Monetario Europeo fracasó y ahora con la Unión Monetaria ha vuelto a ocurrir eso mismo.

M.O.: ¿y qué pasaría si nos saliésemos del Euro?
J.F.M.S.:
 Así como algunos teníamos claro lo que pasaría si entrábamos en el Euro, y ha ocurrido, lo que pueda ocurrir fuera del Euro es un poco más imprevisible. Una cosa si sabemos, todos los que niegan la posibilidad de que el Euro se pueda romper, lo mismo bancos que Gobiernos, están haciendo simulacros sobre las consecuencias de esa ruptura. Nunca ha existido una Unión Monetaria sin una Unión Política y, para colmo, quienes hicieron la Unión Monetaria no previeron el camino de regreso. No es lo mismo que sea un único país el que salga del Euro a que sea un grupo, tampoco es lo mismo que sea Grecia o Alemania. Los escenarios son diversos y no hay que minimizar las dificultades pero, ¿más dificultades de las que tenemos dentro?, yo opino que no, porque lo que tenemos ahora es sin solución posible…

M.O.: ¿No hay salidas ‘virtuosas’ dentro del Euro?
J.F.M.S.:
 Las salidas que se plantean dentro del Euro son todo menos virtuosas. En el capítulo que dedica a Europa en su último libro, Paul Krugman, propone cambiar la mentalidad del BCE, que actúe de verdad como Banco Central Europeo, comprando deuda para estabilizar los mercados y buscando una solución a las diferencias de tipo de interés que pagan los países dentro del Euro. En estos momentos se está dando una situación totalmente anómala; la ansiada competencia era casi un elemento totémico, pero curiosamente ahora se está rompiendo radicalmente ese principio, ya que las empresas griegas, italianas, portuguesas, españolas, etc., están pagando un interés mucho más alto que el que pagan las empresas de Alemania.

M.O.: ¿Y cómo se le cambia la mentalidad al BEC? 
J.F.M.S.: Los acreedores excedentarios del norte tendrían que poner en marcha una política mucho más expansiva y así estimular su demanda interna. Una de las primeras consecuencias es que al aumentar sus compras en los países del sur, se empezaría a cerrar la brecha. Mientras tanto, el BCE pondría los tipos de inflación en un 4 o un 5 por ciento, y no en el dos. A su vez, la inflación en Alemania debería ser superior a la inflación en estos países, para que la brecha se terminase de cerrar. Pero, en fin, ¡pensar que Merkel se va a hacer keynesiana!… De hecho se está empleando a fondo en la estrategia contraria, es decir, en la bajada de los salarios para que los países del sur ganen competitividad, cuando lo que permite ganar competitividad no son los salarios sino los precios; no hay ninguna garantía de que bajando los salarios también bajen los precios. Cuando me opuse frontalmente y reproché a los sindicatos su posición con el ‘Sí critico’ a Maastricht, esta era una de las cuestiones fundamentales; si se prescinde del mecanismo de ajuste de la devaluación no queda más que el ajuste en el campo real, por ejemplo, a través de bajada de la salarios…

M.O.: ¿Tiene la izquierda un proyecto europeo?
J.F.M.S.:
 La izquierda se suicidó en el momento que aceptó la Unión Monetaria, y yo me atrevería a decir que cuando aceptó el Acta Única, puesto que el proceso de construcción de la UE es totalmente neoliberal. La economía tiene sus elementos lógicos, si aceptas unas premisas eso te lleva después a determinadas conclusiones, inevitablemente. No caben las políticas de izquierdas dentro de ese diseño. Esta es la razón por la que oímos decir, lo mismo a Zapatero que a Rajoy, que ellos no están haciendo su programa, que solo aplican lo que les mandan.

M.O.: …entramos en la cuestión de la soberanía y de la mano que mece la cuna…
J.F.M.S.:
 Claro, yo me atrevería a decir que el proyecto de la UE no es que imposibilite la política de izquierdas, es que imposibilita la política y hasta la propia la democracia. Al final todo se termina en una sola política que es la tecnócrata, aunque sería más correcto referirnos a la plutocracia, ya que los tecnócratas están al servicio de los grandes poderes económicos. Me llevaba las manos a la cabeza con el famoso ‘Sí critico’, aquello implicaba el final del sindicalismo, de la socialdemocracia y de la izquierda.

M.O.: ¿La falta de determinación en las movilizaciones, es un problema subjetivo, de derrota ideológica?
J.F.M.S.:
 Es un problema de derrota ideológica como consecuencia de haber aceptado los presupuestos del enemigo. El establishment de izquierdas no tiene nada o muy poco que decir. Si hay alguna contestación surgirá de la calle, al margen incluso de los partidos organizados y de los sindicatos, hoy por hoy no podemos descartar absolutamente nada. Durante los años 60 y 70 en Europa vivíamos en un sistema capitalista mixto, con un mercado que tenía su sitio, pero también con un poder político muy fuerte que le controlaba a través de un sector público que, con todos sus defectos, suponía el 40 o el 50 por ciento de la economía nacional y una alta protección social. Ahora estamos involucionando, desandando el camino andado a base de desarmar los mecanismos…

M.O.: ¿La ‘neopeseta’ serviría para cambiar la correlación de fuerzas entre las clases sociales?
J.F.M.S.:
 Con la ‘neopeseta’ ya no habría ninguna excusa para que el coste se repartiese de manera desigual, como ocurre en este momento, pues afectaría de forma idéntica a todos los ciudadanos. La gran ventaja de la devaluación es que no cambia la relación de precios interna, sino la relación de precios del interior con el exterior, con lo que se gana competitividad frente al exterior.

M.O.: Y de romperse el Euro, ¿cómo afectaría ese hecho de cara a la deuda?
J.F.M.S.:
 Habría que verlo porque, en efecto, las deudas están en euros y si éste desapareciera… Otro asunto por ver es el de las quitas para los países del sur, de hecho Grecia ya ha tenido una quita. Desde España nos podríamos ver reflejados en el caso de Grecia, que ha perdido ya el 20% del producto interior bruto y sus cifras de crecimiento son cada vez peores, lo que significa que todos los años tendrá que salir a endeudarse. Yo me planteo, ¿qué hubiese ocurrido si Grecia hubiese salido del Euro hace cinco años? Es seguro que lo hubiese pasado muy mal, pero dudo mucho que sus problemas hubiesen sido superiores a los que ahora está afrontando, incluso podría estar viendo alguna luz…

Anuncios

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s