Celebración 82 aniversario de la República en Torredelcampo. Video


republicaEn un artículo anterior, Crónica de una República anunciada hacíamos mención al acto celebrado en Torredelcampo el pasado día 14 de abril de 2013 en el que conmemoramos el 82 aniversario de la II República Española y resaltábamos la necesidad de transitar hacia un marco de estado nuevo, que necesariamente ha de partir del establecimiento de la III República Federal.

Entendemos que el solo hecho de abrir un marco republicano y un proceso constituyente que nos permita otorgarnos una nueva Ley de leyes, en si mismo, no significa otra cosa que la expresión de una nueva voluntad popular y ciudadana que legitime nuestros deseos, sobre todo los de aquellos que no participaron en el llamado proceso de la Transición, que ya hemos tratado en muchas otras ocasiones desde esta misma página, que se encuentra agotado, en primer y trascendente lugar, por el pasado del que procedió, los acuerdos de mínimos que supusieron el pliegue de los deseos de tanta gente que pretendió una ruptura con el régimen fascista anterior, el cual, a la larga, ha sido caldo de cultivo de corruptelas y más poder para las fuerzas fácticas que ensombrecieron la vida de los españoles durante centurias.

Efectivamente, en si misma la República no es más que otro marco político, por lo cual con la excepción de la elegibilidad de la figura del jefe del estado, no implica un mejoramiento de la vida del pueblo. Sin embargo, la connotación en su significado de ruptura con los poderes extra electorales, la imagen de libertades, el especial cariño con que ha sido recibida a lo largo de la historia tanto en nuestro país como en otros europeos y continentales, imprime un carácter especial al marco político, porque en su génesis se encuentra la semilla voluntariosa de afirmar el poder del pueblo, por el pueblo y para el pueblo, que debiendo haber sido protagonista de su propia historia, nunca lo fue.

La III República nos trae el recuerdo del sacrificio y autoafirmación de La Comuna de París y sobre todo en España la ilusión y el deseo de la ciudadanía por encontrar su sitio, su centralidad en el proceso de autoconstrucción de una patria en la que los intereses generales son sinónimo de los derechos fundamentales y humanos de los más desfavorecidos antes que ninguna otra consideración, a contracorriente de la cultura que espera, con la mayor desfachatez, que las migajas del banquete de los ricos lleguen al suelo de la realidad de los pobres, los excluidos y los trabajadores.

Este es el recuerdo gráfico de aquel día de abril en que, en nuestro pueblo, celebramos por primera vez la historia y apoyamos públicamente el futuro de una nueva España, democrática y participativa, republicana, federal y socialista. Es un acto humilde pero lleno de ilusión y de voluntad personal y colectiva, de responsabilidad y conciencia social:

Anuncios

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s