Tanto monta, monta tanto si el montante monta, que es al final lo que importa tanto


corrupciónSegún las noticias de estos días varios ediles del Partido Popular han dimitido en desacuerdo e indignación por la corrupción que,  presuntamente, porque hay que ceñirse a la ley, y conceptualmente, porque es lo que todos nos tememos, campa a sus anchas en la calle Génova, 13 y en otros muchos lugares de lo que ellos, los corruptos, llaman patria o marca,España. Marca o patria, patria o marca: tanto monta, monta tanto si el montante monta, que es al final lo que importa tanto.

A los demás, tanto políticos como ciudadanos de a pie no nos cabe la menor duda de que sí: hay tomate, ya que de lo contrario no se les verían tan apurados. Tan sin publicar sus declaraciones de la renta y de patrimonio después de haber asegurado por activa que lo harían. Tan sin realizar la auditoría externa a la que ninguna compañía del ramo quiere aventurarse si no tienen todos y cada uno de los datos por delante. Tan preocupados por que un juez de la Audiencia Nacional que está de paso por el nº 5 se haga cargo de las diligencias de todo lo relacionado, no con la Gürtel o Bárcenas, sino con cualquier fleco suelto del PP, ahora y siempre que haya posibilidad de demorar las pesquisas, cuánto más el juicio final, tras el que muy probablemente no habrá ni llanto ni crujir de dientes. Tan sin decir esta boca es mía desde hace más de un mes a los periodistas…

Por eso a los demás, políticos y ciudadanos de a pie no nos extraña, es más, de algún modo nos devuelve la fe en el género humano y en la ética de las personas, cuando hartos ya de tanto disparate, de tanto engaño, del silencio y las contradicciones, anuncian que sus ideas no participan de la picaresca patria, que abominan de los sobres y de los partners empresariales, que tienen que dar la cara ante sus vecinos y amigos y ya no saben qué decir, porque no creen las mentiras que, en forma de argumentarios, nacen de la fuente inagotable de la infamia sita en dicha calle Génova, número 13 de Madrid.

Pero si bien es cierto que la mayoría de los ciudadanos pensamos que la corrupción política afecta a un porcentaje muy pequeño de políticos de los partidos, más nos asombra que también sean tan pocos aquellos que defienden su honor y su ética de la única manera creíble ante la población.

Si. Ya. Está el caso sub judice, que es lo que nos dirá el terremoto del ¡viva Honduras!. Pero es que huele tan a pescado podrido. Son tan pesadas y enormes las piedras de molino que en las pocas declaraciones sin posibilidad de preguntas han realizado, tan inverosímiles, desquiciadas y surrealistas que el sentido común confirma que sí, hay tomate.  Aunque la ingeniería judicial, el alambicado y tácito acuerdo con los fiscales generales, algunos jueces y firmas de abogados, los retrasos habituales y los extraordinarios a los que estamos acostumbrados los españoles y la desinformación de los medios de prensa afines con su creación de acontecimientos,  puedan distraernos.

Así que ante tanta basura acumulada, que parece que vivimos en una interminable huelga general de basureros de España, cuando afecta no sólo a la imagen, sino además a cualquier recoveco de la vida de los ciudadanos, exprimidos por los desahucios, la bajada de sueldos, la pérdida de nivel de vida de los ancianos, que además han de mantener con sus pagas ridículas a familias completas, la pérdida de derechos sociales, la persecución de derechos humanos, los recortes en todos los servicios imaginables… cuando en todo y a todos nos afecta la acción de un gobierno que ha engañado incluso a los suyos con un programa electoral incumplido y lo que te rondaré, morena… Que sean los mismos, que presuntamente hasta que la justicia lo esclarezca o lo embarre, quienes nos recortan y exigen sacrificios que han costado y costarán vidas, esperanzas, ilusiones, llantos y sacrificios, nos indigna y no comprendemos por qué en cada ciudad y pueblo de España, ese resto inocente y honorable no hace valer su ética incorruptible y dimite de su afiliación, de sus cargos y su representatividad en masa.

Ante el silencio, por mucho que los rostros se azoren, las bocas balbucen, y la vergüenza se torne en rojo sangre en sus mejillas, no entenderemos que no sean ellos mismos quienes laven su propio partido, el partido del gobierno de la patria, si es en lo que creen o la marca si es lo que venden, porque uno y otra están hechas unos zorros y no son presentables ni en un todo a cien (pesetas= 0,61 €)

Manuel Bermúdez

Anuncios

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s