Postfranquismo y autores intelectuales del 11M


manjonEn mi agrupación local del P.C.A. acordamos recientemente, haciendo un análisis de la realidad actual, llamar a esta etapa, la transición, postfranquismo. Sencillamente porque por mucho que haya cambiado la realidad en algunos terrenos, en aquello que es fundamental: el origen del poder, el silencio ante la impunidad, la impunidad misma, el gobierno de cualquier signo de espaladas al pueblo, por su prepotencia o sencillamente por la falta de transparencia que impone y finalmente, la situación de las clases sociales que se han visto bien diferenciadas a lo largo de estos largos 70 años, no da lugar a otro apelativo. No existe pues para nosotros transición, porque no existe democracia, es puro postfranquismo ataviado.

Una de las pruebas de que esto es así es que hoy recordamos con dolor los atentados del 11 de marzo de 2004. El dolor que persiste a través del tiempo tiene que ver sobre todo con las víctimas, los muertos y heridos que aún y hasta el final de sus vidas seguirán sintiendo cada día la locura de unos instantes que cambiaron absolutamente todo para ellos. Pero existe otro tipo de dolor que nada tiene que ver con la compasión en sentido estricto. Se trata del dolor por no haber sido capaces de, así como la justicia llevó a todos los culpables que pudo a la cárcel, haber hecho pagar con los instrumentos y penas que los sistemas democráticos tienen, a los responsables o autores intelectuales de estos desgraciados sucesos.

Cuando hablo de autores intelectuales no me refiero a aquellos fundamentalistas que estuvieron tras los meros activistas, los que decidieron por qué, donde, cómo y cuándo. Si no a los auténticos autores intelectuales que hicieron que existieran estos, mucho mejor llamados, planificadores de los atentados.

Y ciertamente, por una vez, daré la razón a José María Aznar. No están en desiertos ni montes lejanos. Él quiso decir, continuando con su mentira atroz, que estaban aquí mismo en nuestro país. Lo sabía bien el vomitivo ex presidente que forjó la burbuja inmobiliaria de la que estos lodos nacieron también. Los autores intelectuales fueron aquellos gobernantes que apoyaron la gran mentira de las armas de destrucción masiva de Iraq y la no menos patética y mentirosa inducción a imponer la democracia en aquel país, como también en Afganistán. Él y su gobierno, y los gobiernos de Gran Bretaña y EEUU fueron los autores intelectuales del 11M. El lugar una isla equidistante en el atlántico, en las Azores.

Todo el mundo occidental sabía íntimamente que los argumentos de Estados Unidos, Gran Bretaña y España, se basaban en una falacia. Tanto es así que el power point sustituyó abrumadoramente las fotografías aéreas de aviones o satélites. Nos vendieron mediante viñetas de comic lo inasumible, como posteriormente se demostró fehacientemente. Los muertos de las guerras de Iraq y Afganistán aún se suceden. La guerra de Afganistán comenzó en 2001 y la de Iraq en 2003. La democracia allí brilla por su ausencia, y lo que es peor, con convicción no se la espera, sino todo lo contrario. Entre tanto las grandes empresas de los tres países han hecho y continúan aún haciendo su agosto.

Podremos decir que las teorías conspiratorias, que aún periódicos y políticos como Esperanza Aguirre mantienen, fueron y son armas para explicarse la pérdida de unas elecciones que tenían ganadas. Que fueron armas para arrojar al PSOE y particularmente a Zapatero y Rubalcaba. Podremos decir muchas cosas. Pero lo que podemos afirmar taxativamente es que aquella gran mentira de los gobiernos de tres países reunidos en las Azores, dio fue la culpable de una matanza sin parangón en la historia posterior a la II Guerra Mundial. Ningún tribunal español ni internacional ha imputado a los grandes actores de aquella barbarie ni a los miembros de sus gobiernos, en el nuestro Zaplana, Acebes y compañía.

Cada cual a su modo se ha defendido de aquella culpa absoluta. Los presidentes de Gran Bretaña y EEUU pidiendo perdón y asumiendo que se equivocaron, Aznar no sólo no lo ha hecho, sino que aún mantiene que existieron armas de destrucción que aún no han sido halladas. Lo cual lo exculpa de la reacción terrorista y política de los fundamentalistas que vieron en España un enemigo y aliado al eje del bien, cosa que fue cierta y por la que aún lloramos tanta muerte y tanta vida sin plenitud.

La impunidad mantuvo durante  y tras la transición a los golpistas militares y civiles del 36 en España sin procesar ni condenar, aún no permite que la memoria histórica coloque en su lugar, sin equidistancias imposibles, a los muertos hacinados en fosas comunes. Prescriben los delitos odiosos de robo del dinero de todos con una velocidad inusitada e impune. La impunidad de personajes, grupos políticos e instituciones corruptas por acción u omisión. La prepotencia e impunidad del jefe de estado del ¿por qué no te callas? , del enriquecimiento, los silencios de camilla ante los desmanes de familiares. La prevaricación e impunidad de los jueces que condenaron por prevaricación al único que instruyó una investigación sobre los crímenes franquistas e inició las pesquisas sobre Gürtel. La venta de la soberanía popular por el PP,  traicionando un programa electoral, a los mercados financieros del capital. Todo esto sólo se explica si entendemos que vivimos el postfranquismo.

La democracia real está por estrenar y depende en gran medida de que nos echemos literalmente a la calle como el día 12 de marzo de 2004, cuando corrió como la pólvora entre los asistentes la verdad y esto supuso un vuelco electoral. Ese fue el embrión del 15M y de los movimientos sociales que ahora inundan nuestras calles y plazas con los colores de las mareas. La democracia real está por estrenar y es lo que temen financieros y políticos, porque será el fin de la impunidad, cuando se explique finalmente que la culpabilidad tiene nombre y apellidos, muchos y bien conocidos, que se excusan en la conspiración para irse de rositas ante el pueblo y la justicia for ever.

Manuel Bermúdez

Anuncios

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s