Corrupción también es negar la palabra y expulsarte de los plenos.


Imagina que te han elegido concejal por algún partido político por el que te has presentado. Obvio decir que si así ha sido te debe parecer algo importante tu pueblo. Tal vez no lo amas más que otras personas que dicen hacerlo, solo que tú tienes una manera particular de amarlo. Crees que el Ayuntamiento es un lugar desde el que puedes poner en práctica ese sentimiento unido a una ideología con la que te identificas. Esa ideología genera un marco en el que se dan cita una manera democrática de entender la vida. El valor de la ciudadanía puesto al servicio de una causa común. Una manera particular de redistribuir la riqueza que aportan tú y tus vecinos a través de los impuestos. Una forma de rentabilizar socialmente otros ingresos procedentes de instituciones provinciales, regionales, nacionales. Etc.

Te ha parecido bien, has vencido tus limitaciones personales para hablar en público, para ser una persona pública desde, incluso, antes de ese momento. Te ocupas en el trabajo diario de participación en tu partido. Tratas de estar al tanto de las necesidades que otros y tú misma observas, las mejoras que podrían realizarse, las inversiones que parecen necesarias, para que desde los niños, hasta los mayores; las asociaciones a las empresas; los pequeños comercios a los agricultores, ganaderos, artesanos, tengan oportunidades de ver mejoradas sus vidas y medios.

Te has batido el cobre durante el periodo electoral, viendo y oyendo desde agasajos y para bienes hasta difamaciones e insultos personales. Casi has dejado de ser la persona que eras, porque te has convertido en unas siglas. Aquellas en las que crees, pero que no te evitan dolores de cabeza ni malas noches. Entregada a tus convicciones continúas y llega el día. Un número de personas, el que sea, jamás despreciable. Tomadas de una en una resultan tener nombres y apellidos, son seres humanos que te han confiado sus esperanzas y te sientes más abrumada que nunca. Responsable ahora más aún, porque ya aquella decisión personal ha mutado. Ahora se trata de una decisión colectiva, libre y personal que te implica, como tu deseabas. Y te dices: he de hacerlo bien.

fascismoDurante tu trabajo necesitas conocer cómo están las cosas. Expedientes, presupuestos, decisiones ya tomadas, obras y asuntos en ejecución… Pides a las áreas correspondientes los datos y, voilá: no te los dan.

Lo justifican de mil modos. Cuando no un no sé, no puedo, cuando un eso se lo tienes que pedir a mengano o a zutano. Ahora los datos de que dispongo son del año 2007. Insistes, pero recibes una y otra vez las mismas respuestas. Un día ante la insistencia te miran los funcionarios con cara de aquí está la pelma de siempre. Te enfrentas, subes peldaños y exiges la información. Nones.

Llegas al pleno y cuando pides la palabra el alcalde no te la da, insistes y te dice con cara de pocos amigos que no. Y ya de camino te da el primer aviso, como en la fiesta nacional. Fiel a tus convicciones y a que estás en un país democrático, tienes un acta de concejal, no se trata de ti, sino de los cientos o miles que te han votado. Insistes. Segundo aviso. Te indignas, dejas por escrito tus peticiones y sólo puedes añadir: si no conozco lo que necesito para hacer mi trabajo y controlar desde la oposición el tuyo, cómo puedo hacer. Último aviso, llega el alguacilillo y ves a tus espaldas como los pañuelos de la mayoría plenaria celebra tu expulsión no del salón de plenos, sino del Ayuntamiento mismo.

Esto le sucede a nuestra compañera María Dolores García Escabia, de Izquierda Unida en su pueblo y Ayuntamiento de Villlanueva de la Reina, Jaén. El alcalde, por llamarlo de algún modo, es el señor Blas Alves Moriano, quien arrolla, quise decir gobierna desde el PSOE.

Se pueden leer las actas de los plenos en la web del ayuntamiento: http://www.vreina.com/modulos.php?modulo=plenos , si es que no los dejan de publicar o los borran.

Lo que a María Dolores le sucede con ser indigno, antidemocrático, postfranquista es nada para lo que supone realmente. Este alcalde le niega el pan y la sal a un buen número de vecinos de su propio pueblo, tomados de uno en uno, con nombres y apellidos, con familias, vidas, negocios, trabajos por cuenta ajena, parados…

Cuando lees esos documentos plenarios sientes la impotencia, la injusticia de una mujer representante de ciudadanos y ciudadanas que le han entregado su confianza. Por otra parte la opacidad y por eso mismo la corrupción en una forma de gobernar. La corrupción no solo implica quedarse con lo que no es tuyo, sino robar la posibilidad de que sepas, preguntes, confrontes. La corrupción es lo contrario de la democracia. Villanueva de la Reina debe reflexionar como ciudadanía. Nada personal. Se trata de gestión democrática o de imposición fascista, venga de las siglas que venga. Deben estar indignados no sólo quienes votaron a María Dolores. Si de verdad tienen conciencia ciudadana, debe estarlo todo el pueblo.

Manuel Bermúdez Trujillo.

 

Anuncios

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s